Quien haya tenido la suerte de compartir su vida con la de algún animal: perro, gato, caballo, conejo, pájaro, etc. sabe del profundo dolor que puede producirnos su muerte. Este sentimiento por la pérdida de un animal puede llegar a ser mayor incluso que el experimentado ante el fallecimiento de un ser humano. 

Los animales de compañía, como bien indica su nombre, nos acompañan en nuestro caminar por la vida. No creo que lleguen hasta nosotros por casualidad, sino para enseñarnos determinadas lecciones.

Sentimientos de rabia, desesperación, tristeza y culpa, entre otros, suelen aflorar en los dueños del animal que acaba de morir.

Las Flores de Bach son una herramienta muy útil para acompañar a los animales en sus últimos momentos antes de morir y también para ayudar a sus cuidadores y a otros “compañeros de su manada” en el proceso del duelo.

STAR OF BETHLEHEM, RESCUE REMEDY y WALNUT  ayudan a los animales a dejar esta vida y transitar a otro estado. Otra esencia floral que no pertenece al sistema de Bach y que utilizo muy a menudo en animales que van a morir pronto es VICTORIA REGIA. Se trata de una orquídea que ayuda al animal en su proceso de muerte. Estas esencias florales pueden ser administradas directamente en la boca, en el agua de bebida o en pulverización, previamente diluidas en agua mineral.

Ante una enfermedad terminal, dolorosa o cuando se trata de un animalito muy mayor, muchos dueños deciden llevarlo al veterinario para que éste le aplique una inyección letal, proceso que se conoce como eutanasia. En estas circunstancias algunos animales reaccionan con miedo. Si esto sucede, aparte de las esencias anteriores, les daremos MIMULUS. Si el miedo es extremo, llegando al pánico, ROCK ROSE es la esencia indicada.

Para los dueños, en los momentos que preceden y siguen a la muerte del animal, son muy útiles RESCUE REMEDY y STAR OF BETHLEHEM tomados frecuentemente. Otras esencias que ayudan y acompañan a las personas en el duelo por sus animales son: CHICORY para facilitar el desapego hacia ese ser que ya no está. WALNUT para ayudar al cambio. PINE, cuando se sienten culpables por no haber hecho lo suficiente, por no haberse percatado de que el animal estaba enfermo, por haber ordenado la eutanasia, etc. WHITE CHESTNUT, para aquellos que rumian acerca del mismo tema una y otra vez. HOLLY, para los que sienten rabia contra otras personas, hacia el veterinario o contra sí mismas, culpándoles de la muerte de su ser querido. GENTIAN para la tristeza. MUSTARD para la depresión profunda. SWEET CHESTNUT para el dolor que llega hasta la desesperación. RED CHESTNUT para aquellos dueños preocupados en exceso por el padecimiento de sus animales, que temen por lo que hayan podido sufrir durante su enfermedad, durante la eutanasia, durante su transporte hasta el lugar donde son incinerados, etc. Dependiendo del estado emocional de la persona, otras esencias florales pueden estar indicadas. Algunas de las flores de Bach mencionadas más arriba para los dueños en el proceso del duelo, van a ayudar también a los animales que han perdido un ser querido, ya sea este una persona u otro animal.